Cómo elegir un nombre para tu empresa

Encontrar el nombre perfecto requiere años. Usa el sentido común, sopesa el contratar a profesionales del naming y haz tests.

El naming –la creación de nombres para productos, marcas y empresas– es una disciplina compleja, una disciplina de la que no tengo mucha idea.

Si escribo este artículo es para dar respuesta a una consulta frecuente. En él recojo todo lo que sé y siempre cuento acerca del naming. Lo que he escrito a continuación es fruto de la experiencia, de lo que he leído o me han contado profesionales de esta profesión y, sobre todo, del sentido común.

Condiciones de un buen nombre

Es deseable que un nombre sea fácil de recordar, corto, evoque emociones, te identifique con tu mercado, sólo se pueda escribir de una forma (para evitar problemas al pronunciarlo), sea fácil de escribir, no signifique nada en ningún idioma y tenga el dominio .com libre. Pero cumplir con todas estas condiciones también es imposible, así que asume que tendrás que sacrificar algo.

Tipos de nombres

En lo que a naming se refiere, los nombres clasifican en tres categorías:

1) Nombres genéricos

“Hostal Lolita” es un nombre estupendo (siempre que no te relacionen con Nabokov) cuando arrancas con tu negocio porque todo el mundo sabrá a la primera a qué te dedicas. Sin embargo, cuando el mercado madure el consumidor empezará a tener problemas para diferenciarte de tu competidor, el “Hostal Manolita”, y el nombre se quedará corto cuando decidas ofrecer servicios de otro tipo.

2) Nombres únicos

Nombres como Schweppes o Kodak son inconfundibles. Si los buscas en Google no habrá error posible, no hay competidor que se les parezca. Lo que también es inconfundible es la cantidad de millones que hay invertir hasta que el público los memoriza y los identifica con un sector.

3) Nombres mixtos

Faunia es el nombre perfecto. Único, inconfundible, memorable e identifica a la empresa con el sector al que se dedica. Para colmo es corto y fácil de recordar.

¿La desventaja? Pasó un año hasta que el Parque Biológico de Madrid (que así se llamaba) dio, gracias al filólogo y escritor Fernando Beltrán, con tan acertado nombre.

Longitud

Un nombre corto es más fácil de leer y permite que se vea grande en cualquier superficie aunque el espacio sea limitado, que es lo habitual: camisetas, vehículos, cartelería…

Además, como Noah Goldstein y Robert Cialdini nos cuentan en Yes!: 50 Secrets From the Science of Persuasion, los nombres cortos se recuerdan más y gustan más.

Idiomas

Da igual cómo de fácil sea tu nombre, si es inglés, un alto porcentaje de españoles no lo entenderán.

Si el mercado de habla inglesa no es tu mercado, no elijas el nombre pensando en ellos por si acaso un día las cosas cambian. Estarás sacrificando la satisfacción de tu mercado actual por la satisfacción de un mercado al que quizás nunca te dirijas.

Inspiración

Existen miles de generadores de nombres en internet, algunos incluso se limitan a proponer nombres cuyos dominios .com están disponibles. El mejor que conozco es Impossibility.

Los nombres evocan emociones, está científicamente demostrado y se llama sinestesia

La sinestesia es la interferencia de sensaciones de diferentes sentidos en un mismo sentido. Por ejemplo, olores con sabor, sonidos que te recuerdan colores, o palabras que evocan sensaciones táctiles. Si nunca lo has experimentado pensarás que es una locura. Si te pasa, seguramente imagines los días de la semana o los números con distintos colores.

Resulta que parece que el ser humano no asigna los nombres arbitrariamente, y esto tiene mucho que ver con la sinestesia. Esta conclusión se ha obtenido con el siguiente experimento:

Imagina que una de estas dos formas se llama Booba y a la otra Kiki, ¿sabrías decir cuál es cuál? (solución en el pie de foto).

Figuras que representan dos palabras

Del 95% al 98% de la gente asigna el nombre Kiki a la primera figura, y Booba a la segunda.

¿Cómo aprovechar esto para un mejor naming? Pues eso no lo veo tan fácil y, por eso, el siguiente punto:

Testeo rápido y barato

Ni tu cuñado, ni tu mujer, ni yo somos una muestra representativa del mercado. Si te tomas en serio esto de elegir nombre, quédate con las mejores alternativas y haz una encuesta para medir su facilidad para ser recordados, los sentimientos que producen y el mercado al que se asocian.

El artículo A Better way to Name a Company, de Customer Development Labs, te explica una forma ingeniosa y económica para cuantificar cuánto se recuerda y a qué se asocia un nombre.

Un buen nombre no llega por casualidad

Encontrar el nombre perfecto puede llevar años. No esperes que a alguien te lo dé en los últimos cinco minutos de una reunión.

Por cierto, ¿de dónde proviene el nombre de tu empresa?

Un comentario, deja el tuyo

  1. Ruth dice:

    Llega justo un día tarde… ayer decidí el nombre de mi empresa, que no quería identificarlo con mi marca: Biddus

    Estoy esperando a que me den luz verde en el registro.

    Hace referencia al día que mi socio y yo compartimos nuestra idea de negocio con quien ahora es, otro socio… tipo Gollum y su tesoro. Pensaba apellidar a la empresa: MartinMillers, que es quien nos ayudó a soltarnos… pero supongo que tendría un problema con la marca.

    Un beso! Ruth

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